Nuestra inspiración

P1050774“LA BELLEZA DE LA NATURALEZA
ABRE LA MENTE DEL AMOR”
Thich Nhat Hanh

Como jóvenes que crecimos en un mundo hambriento de recursos naturales, hemos sido testigos de la destrucción y daño que hemos hecho a nuestro planeta, pero nosotros somos conscientes de que la Tierra no es sólo nuestro medio ambiente o algo que se encuentra fuera de nosotros. La Tierra somos nosotros. Cuando volteamos a nuestro alrededor y vemos el medio ambiente, sabemos que nos estamos viendo a nosotros mismos.

No obstante, nosotros los humanos consumimos de una forma que es demasiado violenta. Los bosques y selvas son deforestados para criar ganado para la carne, o para sembrar granos para el licor, mientras millones de personas en el mundo mueren de hambruna. Nuestra respuesta es reducir, al menos en un 50%, la cantidad de carne y de alcohol que consumimos. Esto es un verdadero acto de amor para nosotros, para la Tierra y para los demás. Sabemos que comer con compasión puede ayudar a transformar de inmediato la situación que nuestro planeta enfrenta y restablecer el equilibrio en nosotros y en la Tierra.

También estamos acostumbrados a tirar toda clase de cosas en la Tierra pero, sin importar que lo que le arrojemos, sea oro, joyas y flores o basura y suciedad, como excrementos y orina, la Tierra lo recibe todo sin resentimiento ni enojo, porque la tierra es grande y compasiva. Y la Tierra es capaz de transformar todo lo que le arrojamos en cosas bellas como flores, árboles, animales, minerales e incluso en más seres humanos. Si encontráramos un ratón muerto en nuestra casa, ¿qué le haríamos? Enterrarlo. En poco tiempo, la Tierra lo transformará en algo que podamos aceptar. La Tierra tiene un gran poder de transformación porque la Tierra es enorme.

Nosotros nos hemos dado cuenta de que la Tierra es mucho más que el medio ambiente, y eso nos motiva e impulsa a protegerla, de la misma manera que lo hacemos con nosotros. Esta es la clase de conocimiento, la clase de despertar que necesitamos, y tenemos la certeza de que el futuro del planeta depende de nuestra capacidad de crear o no esta conciencia. La Tierra y todas las especies en ella, corremos un peligro real. Sólo si desarrollamos una relación profunda con la Tierra, tendremos el amor, la fuerza y el despertar suficientes que requerimos para cambiar nuestro modo de vida.

También somos consciente de que todas las civilizaciones son efímeras y deben llegar a su fin algún día. Pero en nuestro caso, si seguimos en el mismo curso, no hay duda que la civilización a la que pertenecemos será destruida mucho antes de lo que pensamos. La Tierra puede requerir millones de años para sanar, para recuperar su balance y restaurar su belleza, pero nosotros los humanos y muchas otras especies desapareceremos. Una vez que aceptemos la fugacidad de nuestra civilización con una actitud de paz, nos habremos liberado de nuestro miedo. Sólo entonces tendremos la fuerza, el despertar y el amor suficientes para unirnos. Querer a nuestra preciosa Tierra –enamorarnos de ella– no es una obligación, es una cuestión de felicidad personal y colectiva y de supervivencia.

Hay un cambio sistémico que necesita suceder y que comienza desde adentro de cada uno de nosotros. Necesitamos despertar y enamorarnos de la Tierra. Hemos sido homo sapiens por mucho tiempo. Ahora es el momento de volvernos homo conscius. Nuestro amor y admiración por la Tierra tienen el poder de unirnos y remover todas las fronteras, separación y discriminación. Siglos de individualidad y competencia han traído consigo tremenda destrucción y alienación. Necesitamos restablecer la verdadera comunicación –comunión auténtica con nosotros mismos, con la Tierra y con cada uno de nosotros como hijos de la misma madre. Necesitamos más que nueva tecnología para proteger al planeta. Necesitamos de una comunidad real y de cooperación.

Esto es lo que nos inspiró a algunos a crear el proyecto “Selva del Interser”, y a otros, unirnos a él: nuestro profundo amor a nuestra Madre Tierra. ¿Y tú qué esperas?

Heart in Voh 2

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